
El
ajedrez palmero está de enhorabuena. Alberto Hernández León, que actualmente
milita en el Club Ébano de Tenerife, ha conseguido el pasado sábado rebasar la
puntuación de los 2300 puntos ELO. Sin embargo, para los que lo conocemos,
sabemos qué Alberto ya tenía esta fuerza desde hace mucho tiempo. En su etapa
de formación, en cuanto a las clases de tecnificación se refiere, el que
escribe, Isolina Majul y Miguel Llanes fueron sus entrenadores. Alberto destacó
como uno de los mejores valores de la cantera canaria desde edad temprana, no
en vano, cosechó varios campeonatos y subcampeonatos regionales en categorías
inferiores. Aún recuerdo el primer día en el que le di clase de ajedrez, allá
en el año 2001, en el que fue su club, el Isla Bonita. Aquel niño serio, con una expresión en el
rostro que provocaba simpatía y al que costaba sonsacarle alguna palabra, me
sorprendía cuando lo ponía a prueba a través de problemas tácticos. Descubrí en él un gran
nivel para su edad, lo cual me dejó
impresionado (cómo el de la cantera palmera en general que me encontré al
llegar a trabajar a La Palma) algo que comunique enseguida a José Carlos, “muy
buena materia prima para trabajar”, pensé.